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San Mateo 26:6-13.

v.13 “Dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella”

Hebreos 6:12 “A fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”

El pasaje de San Mateo 26:6-13 narra la historia de una mujer de Betania que unge la cabeza del Señor Jesús con un perfume de gran precio, acto que inmediatamente enoja a los discípulos de Cristo y consideran la acción de tal mujer como un desperdicio.

– Permítanme ver un poco el entorno sobre el cual surge esta historia.

San Mateo 26:1 “Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:”

¿Qué es lo que acaba de decirles? Permítanme resumirlo en algunos versículos.

… San Mateo 24:29-30 “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentaran todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”

… San Mateo 25:31-32 “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartara los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos”

Vienen tiempos difíciles, días de tristeza y aflicción; ahora que todavía me tienen disfrútenme. Y les anuncia que ya, “el Hijo del Hombre será entregado para ser sacrificado” (San Mateo 26:2)

Me pregunto: ¿estas personas que están muy cercas de Jesús, a quienes se les llama discípulos, están entendiendo? ¿Comprenden realmente, quién es Jesús para la humanidad? ¿Están agradecidos de su Maestro? Me parece que no.

Salmos 23:5 “Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebozando”

San Lucas 7:46-47 “No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que muchas de sus pecados le son perdonados, porque amó mucho”

Volvamos a San Mateo 26; ésta dama al ungir con perfume al Señor Jesús, está expresándole su amor y respeto, mayor aun si ese perfume es de un gran precio. Por fe, ella al ungir a Cristo lo está proclamando su Rey, su Señor, su Salvador. ¿Esto puede ser considerado un desperdicio?

San Mateo 26:8 “Al ver esto, los discípulos se enojaron”

¿“Discípulos enojados” porque hay alguien que está dando su tiempo, su talento, su perfume al precioso Salvador? Ha pasado mucho tiempo, Cristo va a ser entregado para ser sacrificado, faltan dos días para la pascua ¿y se enojan porque hay alguien que sirve al Señor?

Cualquier cosa que usted dé a Cristo, aun su propia vida, no faltará quien opine que está desperdiciándola. Nuestro tiempo, nuestro servicio es olor grato para el Señor; y aunque otros se enojen o se pongan celosos; es nuestro agradecimiento a Dios.

El mundo siempre va a encontrar pretextos para acusarnos; por venir a la iglesia, por servir, por dar. Y que feo cuando el mundo está muy metido en la iglesia, como estos llamados discípulos; están mas en el mundo que aquella mujer pecadora que ahora está ungiendo al Señor. “Podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres” (San Mateo 26:9) Tremenda mentira. En ese mismo momento uno de los discípulos está tramando para traicionarlo. Jesús tuvo que reprenderlos.

San Mateo 26:10 “¿Por qué molestáis a esta mujer? Pues ha hecho conmigo una buena obra”

¡Que hermoso! Aunque otros sólo critiquen, Cristo reconoce. Aun más, exhorta a ser recordados como ejemplos a imitar. “También se contará lo que ésta ha hecho”, “a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”

Estamos a pocas hora de celebrar lo llamamos “Semana Santa”, reconozcamos el inmenso amor de Cristo, su sacrificio por nosotros y vayamos a nuestras iglesias, celebremos dando lo mejor de nosotros.

Dios te bendiga ricamente.

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